El pupilaje funciona en ambos sentidos. Puedes ganar dinero cuidando caballos ajenos o pagar al criador del pueblo para alojar a uno de los tuyos cuando tu finca esté llena. Decide qué servicio necesitas antes de incorporar otro caballo.

Acepta un caballo en pupilaje

Lee los requisitos de cuidado antes de aceptar. Comprueba que tienes sitio para el caballo y tiempo para atenderlo junto con los tuyos. Empieza por uno que puedas cuidar bien antes de aceptar otro.

Paga una plaza en las instalaciones del criador

La publicación de los desarrolladores sobre la ampliación del establo explica cómo alojar caballos adicionales con el criador. Si te quedas sin sitio, compara ese gasto recurrente con el coste de ampliar el establo. El alojamiento puede resolver una falta temporal de espacio mientras ahorras para la mejora.

Deja sitio para tus propios caballos

Antes de ocupar la última plaza con un caballo ajeno, piensa en tus próximas compras y en los potros que esperas. Si vas a necesitar el espacio, resérvalo hasta saber dónde irá el nuevo caballo. El pupilaje resulta más útil si puedes atender al caballo sin retrasar el trabajo con los tuyos.

Preguntas frecuentes

¿El pupilaje siempre supone un gasto?

No. Puedes ganar dinero cuidando el caballo de otra persona. Alojar a uno de tus caballos con el criador sí cuesta dinero.

¿El alojamiento con el criador sustituye a una ampliación?

Puede ayudarte mientras tu finca está llena. Compara el coste recurrente con lo que te aportaría la mejora.

¿Cuándo debería rechazar un caballo en pupilaje?

Recházalo si no puedes atender sus necesidades o si pronto te hará falta el sitio para un caballo propio.